John Coltrane y la felicidad

My music is the spiritual expression of what I am… / Mi música es la expresión espiritual de lo que soy yo…


La música de John Coltrane se ha convertido, sin duda alguna, en una de las obras más importantes y excitantes en la actualidad. Su influencia no sólo ha sido certera en los músicos que han venido detrás de él, sino que ha cambiado para siempre la propia concepción del jazz.

Cualquier persona puede hacer complicado lo simple, la verdadera creatividad consiste en hacer simple lo complicado.

Coltrane fue un autor prolífico, a él le debemos los solos de más de treinta minutos, el frenesí y la libertad creativa de un tipo de compleja poesía que juega con los límites temporales. Pero esa necesidad de convertir lo complejo en algo simple era justo su toque, pareciera que Coltrane sabía despojarse de toda realidad material mientras respiraba, pero sólo lo hacía para situar ese peso en su aliento y así poder atravesar con su espíritu toda esa emocionalidad por su saxofón. Quizá por eso fue que el historiador norteamericano Ira Gitler bautizó el soplo de Coltrane como “láminas de sonido”. Y Ted Gioia, en su libro “Historia del jazz, dice que Coltrane era “una cascada de notas, escalas, arpegios y figuras, unas veces en breves ráfagas y otras a lo largo de frases prolongadas hasta perder el aliento.”

El músico es a través de su música. Y no es necesario que se entienda, la reacción emocional es lo único que importa.

Es difícil pensar el jazz sin la enigmática figura de “Trane”, ¿qué rumbo hubiera tomado su aliento si no hubiera muerto antes de cumplir los 41 años de edad? Una fecha que será recordada por todos los amantes del jazz: 17 de julio de 1967, las complicaciones de su adicción a la heroína y un cáncer de hígado, nos arrebataron la respuesta.

El cambio es inevitable en la música, las cosas cambian.

Seis años antes de su muerte, en 1961, grabó el disco que quizá sea el más importante de toda su carrera, teniendo de inmediato un impacto fortísimo en la música de todos los tiempos: “My Favorite Things”:

Me gustaría darle a la gente algo parecido a la felicidad. Quisiera descubrir un método tal que sólo deseando que lloviera, se iniciara de inmediato la lluvia. Si uno de mis amigos se pusiera enfermo, yo tocaría cierta melodía y se curaría…

Lo que escuchamos es un Coltrane feliz y desenfrenado, no hay obstáculo para cada sonido, no hay límite para evocar tanta belleza. Así es como suena la felicidad, Coltrane declama con su saxofón: la vida es bella y no puede ser de otra manera.

Juzguen por ustedes mismos:

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