Un poema de Paul Éluard traducido por Octavio Paz

De todo lo que he dicho…


De todo lo que he dicho de mí ¿qué queda?

Guardé falsos tesoros en armarios vacíos

un inútil navío une mi infancia a mi fastidio

mis juegos a la fatiga

una escapada a mis quimeras

la tempestad al arca de noches donde estoy solo

una isla sin animales a los animales que amo

una mujer abandonada a la mujer siempre nueva

en vena de belleza

única mujer real

aquí allá

dando sueños a los ausentes

su mano tendía hacia mí

se refleja en la mía

digo buenos días sonriendo

no se piensa en la ignorancia

y la ignorancia reina

sí, yo lo esperé todo

y desesperé de todo

de la vida el amor el olvido el sueño

de la fuerza la debilidad

ya nadie me conoce

mi nombre mi sombra son lobos.


Traducción de Octavio Paz. Tomado de Versiones y Diversiones. Editorial Joaquín Mortiz, México, 1974.


Esbozo biográfico de Paul Éluard

por Charo Valdivia Paz-Soldán

Bajo el seudónimo de Paul Éluard se encuentra la figura del escritor surrealista Eugène Grindel. Nació el 14 de diciembre de 1895 en Saint-Denis (Seinea), hijo de un contable, su infancia transcurre a las afueras de París. Enfermo de tuberculosis, tiene que abandonar sus estudios para ser ingresado en un sanatorio, donde conoce a su futura esposa, Helena Diakonova, a quien llama Gala. Tras su participación en la Primera Guerra Mundial, inicia sus contactos con el círculo de intelectuales anarquistas, los dadaístas. Unido al grupo, muy pronto la aparición del surrealismo le convierte en una de las figuras más representativas del surrealismo francés, colaborando al lado de personalidades como André Breton, Louis Aragon y Soupault. En 1920, publica el primer número de su revista Proverbe et Les animaux et leurs hommes, 1921. Sus escritos terminan siendo el resultado mágico y musical de las palabras. En 1926, junto a André Breton y Louis Aragon, se une al partido comunista, que influye notablemente en su obra. La nueva poesía tiene como objetivo el dolor, la esperanza y la justicia social.

En 1927 se encuentra en Barcelona, camino de Mallorca. Al año siguiente, es nombrado en el “Manifest Groe” que firman Dalí, Gasch y Montanyà. En 1929 visita Cadaqués junto a su mujer e hija invitado por Salvador Dalí. Se trata del momento de unión entre Gala y Dalí y de la desunión con Paul Éluard.

Durante la ocupación alemana en Francia, Paul Éluard se convierte en uno de los escritores más relevantes de la resistencia. Entre sus obras capitales deben mencionarse: “El deber y la inquietud’ (1917), “Capital del dolor” (1926), “La Inmaculada Concepción”, en colaboración con Breton (1930), “Curso natural” (1938), “Poesía y verdad” (1942), “Lección de moral” (1950) y “Los senderos y los caminos de la poesía” (1952).

Éluard se convirtió en el portador de la palabra de la Paz y la Libertad en numerosos países. En 1950, se casa con Dominique en Vallauris, viaja a la Unión Soviética. Un año después regresa a París donde publica: Le Phénix, dedicada a Dominique, Pouvoir tout Dire, Première Anthologie vivante de la poésie du passé, Le Visage de la Paix, Grain d’ aile.

En 1952 publica Anthologie des Écrits sur V Art, Les Sentiers et les Routes de la Poésie. En esta época sufre de un ataque de angina de pecho. El 18 de noviembre de 1952, recae con una crisis que acaba con su vida.

Deja un comentario