Cuadernos destruidos

Un poema de Alexánder Buitrago

Acá me sangran los dedos

con sólo extraer estas palabras de su sitio.

Las pulo bajo el silencio puro,

roca dura

y deforme.

Una cadena arrastro cuando escribo,

cuando cavo entre las palabras de la mina.

El rostro se me tizna de oscuros adjetivos

y visto del color de los presentimientos.

De tanto picar esta música incrustada y deforme

mis manos son un mapa sangriento.

Mi cuerpo se dobla por el peso del silencio

donde socavo la fuerza.

La lluvia rompe mis zapatos con su furia.

Y hasta el aire no es sino una mínima derrota,

una mínima derrota arrendada

y un pequeño olvido prestado.

Llueve mientras escribo encadenado al aire obrero,

mientras un tren espera en este renglón

a sus pasajeros vestidos de recuerdos.


Alexánder Buitrago Bolívar

Participó en los colectivos literarios Fundación Siembra, Zaguán de Poesía y Los Impresentables. Es Hermano de la Salle. Publicó el poemario Estación del fuego en 2007. Ha obtenido varios reconocimientos  literarios. Ha publicado ensayos y poemas suyos en diversas revistas. Fue columnista en la revista digital Vórtice, de Nicaragua (año 2015). Actualmente trabaja en la IEM San Juan Bautista de la Salle de Zipaquirá y en la Uniminuto.

@Poemafallido

  1. Como siempre tus poemas son un paraiso andante, curioso es decir que cada letra que han conformado una palabra anexa a tus pensamientos y emociones me transportan a un lugar inexplicable, uno que convierte los pasos mas dificiles en oportunos y fuertes a sobresalir en mi fatidica realidad
    Gracias por compartir siempre tus poemas y permitirnos deleitar con estos

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