Not every shoe fits u… sexually

Por Alicia González Castro

Fotografía: The red model, René Magritte 1934. 

Tiempo de lectura 3 minutos.


Yo te propongo un desliz
Un error convertido en acierto
Yo me propongo ser de ti
Un volcán hoy.

Shakira


Hay personas que no encajan a la hora de tener sexo, como los zapatos. Algunos aprietan y duelen harto, ni con el estímulo de los dedos o el periódico pueden entrar cómodamente, otros quedan grandes y queremos huir  (en especial, cuando incurren a prácticas distintas a las nuestras), algunos que simplemente disgustan, pero se usan porque son los únicos que hay y con algún par se debe caminar.

Pero los más frustrantes son aquellos que casi encajan. Solo unos centímetros más a los lados y continuar con esa secuencia de movimientos que hacen apología al erotismo para dar el ancho y que el pie del placer encaje, pero la realidad es que no, con lo estrecho basta y distraerse en asuntos secundarios resulta pérdida de tiempo.

¿Por qué? Simple. La física química que presume el disco de Joaquín Sabina no aplica. Toda esa serie de transformaciones corporales no se estimulan ni se buscan con una conversación interesante, alguna coincidencia más allá de la atracción, o un sorbo de alcohol que patrocine esa serie de contracciones por ocurrir, solamente se recurre a las referencias del tacto como estrategia, aunque no sean funcionales, resulten muy toscas o muy breves que apenas el clítoris las percibe.

Los cuerpos no logran acomodarse bien. A duras penas los labios se besan, es como si las formas tomaran protagonismo para disfrutar; los ritmos desconciertan al otro. El mete-saca de Naranja Mecánica resulta obsoleto a la hora de sentir, se interrumpe cuando más estimulado se encuentra el centro de la ciudad corporal y de repente las miradas desconcentran en busca de aprobación o desaprobación.

Al cambiar de zapatos, puede haber la esperanza de que encajen a la perfección. El intento sigue y alguno se aburre o siente que falta algo, piensa en los pendientes por hacer, da instrucciones de cómo causar placer, recuerda una secuencia perdida o no sabe qué protocolo seguir, como si el record sexual fuera en vano y la televisión encendida distrae, mientras se da cuenta que el sexo oral solo es cosa que algunos hombres reciben, pero no siempre dan.

Limitaciones que algunos soportan, otros no tanto y deciden emprender huida hacia donde el orgasmo se aproxime. La curiosidad mató al sexo. ¿De qué manera? Al cumplir la declaración del cineasta Woody Allen:

“Solo existen dos cosas importantes en la vida, la primera es el sexo y la segunda no me acuerdo.”

Luego del coito las respuestas llegan. Esa construcción realizada durante la tensión sexual no encaja con la búsqueda imparable de algún par temporal o permanente, ni siquiera parcialmente, quizá unos segundos si, cuando los dedos y el tacto sutil tejen una mínima posibilidad que reconsideran por un instante la posibilidad de un segundo encuentro.

Una predisposición anímica boicotea el placer y declara a nivel inconsciente las palabras de George Bataille:

“El deseo es el redoble de la angustia.”

Todo eso provocado por la idealización  sexual y buscar  la  petit morte, que los zapatos queden.


Alicia González Castro 

Tijuana BC. Licenciada en Comunicación por la UABC. En 2010 publicó su primer poemario, Inventario de ilusiones con el sello editorial, Existir. Ha publicado en revistas culturales e independientes en México, Colombia y España como: TijuaNeo, Existir, Acequias, Frontera Esquina, Zarabanda, Literariedad, Negra tinta, entre otras.

Asimismo ha compartido su trabajo artístico en antologías poéticas como: Somos poetas ¿¡y que?! De Honda Nómada Ediciones y San Diego Poetry Annual 2011 y 2012, 2013, Por todos mis amigos y Migraciones de Arte Buhonero Ediciones. En 2013 lanzó su segundo libro de poemas: Random Poemas para leerse en desorden con la editorial Cantarsis y fue publicada en la revista Monolito y Tijuana Poética.

Fue también columnista literaria del portal Sin Embargo, colaboradora del periódico El sol de Tijuana, así como Fin de semana, filial del periódico San Diego Union Tribune. Actualmente es docente en nivel medio superior y colaboradora del suplemento cultural Identidad del periódico El mexicano, así como el portal de internet: Cultura Colectiva donde publica ensayos literarios.

 @taciturnafeliz

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