Letras y otros mitos olvidados

Por Alejandra Santos Niño

Foto: The Search for Meaning, de Annalynn Hammond

Tiempo de lectura 2 minutos.


Por aquellos días su vida sin duda ya no era la misma y jamás lo volvería a ser.

Tras dos sucesos que marcaron ese año que prometía ser el mejor, parecía que el destino le estuviera gastando una broma; sus sueños se desvanecían entre la niebla que surcaba su incierto futuro y sus esfuerzos se escapaban entre sus dedos como si fuesen agua… y nada era suficiente.

Uno de esos días en los que se cuestionaba el sentido de su vida y la cantidad de veces que su pasado le arrastraba, se perdió, cómo hace mucho no le sucedía; tras varios insomnios y lágrimas que inundaron su almohada, tomó papel y lápiz y escribió:

“Porque uno nunca sabe cuándo esa persona dejará de honrarte con su presencia, y es ahí, en una fracción de segundo donde vuelves a tener 5 años y te perdías en el super, el corazón se te achicharraba y ni siquiera el aire de todo el mundo calmaba tú ya acelerado latido…

De repente vas en caída libre y gritas, pero no oyes tu voz, solo quieres oír la voz de esa persona, y justo cuando la ves las lágrimas llenan tu alma, desconoces al ser que yace acostado, tal vez inconsciente, ajeno a tu presencia, sus ojos vendados y en ese momento sientes que no solo te has perdido, sino que se te ha perdido la vida… por eso, que la vida me perdone el tiempo que me tardé en perdonar”.

Y ¿quién dice que no?, ¿quién no ha escrito una carta a la persona que amó pero nunca se lo dijo?, ¿quién no ha escrito sus miedos o sus más grandes anhelos? O las metas para año nuevo, ¿quién no ha escrito “perdón mamá”? y ha dejado el papelito en la puerta de la nevera, ¿quién no ha llorado sobre las letras escritas para un ser que ha partido?

En un mundo donde las palabras parecen haber perdido su sentido, las letras escritas trascienden esta vida y la que viene, nos acercan al perdón y alivian nuestra carga. Las letras son el puente entre nuestro mundo interior y la realidad de lo que amamos y nos cuesta aceptar.


Alejandra Santos

Soy comunicadora social  por profesión, hago radio en mis tiempos libres y elegí ser lectora por pasión.

En esta nueva forma de mi vida he decido empezar a escribir porque siempre he pensado que las letras son una maravillosa manera de materializar los sueños o de escapar de la realidad.

Los amores más grandes de mi vida, mis experiencias y obstáculos, mis sonrisas y lágrimas han sido mi mayor fuente de inspiración; mi familia es mi pilar en este largo caminar que llamamos vivir, mis chicas, unas apasionadas lectoras de Latinoamérica son mis primeras fans y mi imaginación mi mayor aliada en este anhelo que hoy toma forma y extiende por primera vez sus alas.

 @alejas92

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