Yo iré al mar

Tres poemas de Enrique Frías


I

Yo iré al mar

Yo iré al mar,

para recordar que soy muy pequeño,

para recordar que no soy nada,

para recordar que nada en mí la infinidad

al sentir en mis pies la arena

y al sentir cómo limpia mis pies el tibio mar.

Yo iré al mar,

para quemarme y refrescarme,

para ver a lo lejos cómo las olas se divierten.

Yo iré al mar,

para recordar que no soy nada

y que a la vez nada en mí la infinidad.

Yo iré al mar,

o quizá vaya verla a ella.                                         

II

A ellos

 

He viajado algunas veces sin pagar

He pisado sitios que no son de tierra,

pero he conocido tierras y hasta mares

He volado en ciudades, y casi llorado en una de ellas

Me han regresado de golpe de nuevo a mi tierra,

a mi sitio; mis ojos cansados o el ruido que molesta la vista

He conocido mujeres y hombres y niños que no dejan de jugar

He conocido lo bueno y lo malo de la vida

lo que alegra, lo que acongoja

He practicado el grito entusiasta y el bello ritual

He querido tanto querer algunos

pero aún no me es permitido viajar

aún no me autorizan, o, me levantan los precios

El dinero muchas veces como policías de aduana;

me regresan a mi sitio por llevar en mis bolsillos pobreza

La bendición la he llevado en el viaje cotidiano:

me han dado de préstamo

algunas veces                                                                                                       

algunos viajes

He cerrado el viaje, y he arrancado una rama, una hoja,

una palabra, un trozo de tierra de papel, que, aunque seca

huele a húmedo, a bosque que he llevado

entre mis brazos y mis manos como a dama,                                                     

en mi bolsa, entre tantos otros sitios

como pedazos de salvación

Ahí están, guardados bajo el brazo

para no desprendernos

Ahí están, guardados de la mano como una amante

o guardados en los bolsos como munición

Ahí están en el librero, formados como soldados de salvación

dispuestos a las manos y a los ojos y al viaje

al acto teatral que se genera al leer.

III

Acomode mi vida

 

A veces, cuando limpio libros,

cuadernos, cuando acomodo el librero,

siento que acomodo la vida,

un poco de la vida,

un poco de la mía.

A veces, cómo quisiera

que alguien hubiera dentro de mí,

para que acomode mis huesos,

mis órganos, mi sentir,

para que acomode mi vida.

 


Mi nombre es Enrique Frías, originario de la ciudad de Oaxaca de Juárez. Actualmente estudio el último año de la Licenciatura en Enseñanza de Idiomas (Francés e Inglés). En la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).

Tallerista de encuadernación artesanal y maestro de idiomas cuando se puede, escritor y poeta cuando exige la existencia y necesidad.

@EnriqeFrias     

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