Tríptico del espejo

Fotografía de Jason Farrar

Tres poemas de Maximiliano Sauza Durán

I

Reflejo autónomo


 

¿Y si fuéramos nosotros los que reflejamos los reflejos?

¿Y si esta mañana fuera sólo una noche aterrada?

¿Y si el ser que en este espejo se refleja me manipula a mí?

¿Qué pasaría con el mundo si fuera el reflejo detrás del espejo?

¿Y si la noche fuera negra porque imita nuestra conciencia?

¿Y si las olas de la playa fueran las arenas que retroceden y avanzan?

¿Y si fuéramos, como pensó Kafka, pensamientos nihilistas en la mente de Dios?

¿Y si somos nosotros la sombra de algo que detrás se está moviendo?

Si fuéramos lo que no somos, ¿entonces qué?

 

II

Mimesis


 

Allí,

enfrente de mí,

otro Maximiliano dice mi nombre.

Aquí,

mirándome allá,

respondo con horror el silencio.

 

III

Mi antigua Grecia


 

Platón, Sócrates, Pitágoras,

Sísifo y Heráclito

reunidos todos

disertando entre vidrios.

Entre cuatro paredes

ya han contemplado todo lo que existe.

Rodean la estatua de un dios anónimo

(al que no alaban, que no les importa).

Allí están los filósofos ignorándose entre ellos.

Allí están los cinco peces,

en la pecera que es todo el mundo

que conocen.

 


Maximiliano Sauza Durán 

Arqueólogo egresado de la Universidad Veracruzana. Autor del libro de cuentos Los monstruos de marzo (2016).

@MaxSauza

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