Columna Ensayo Revista

Consideraciones sobre el viaje

Por Santiago Daydí-Tolson


Viajar ha de ser una de las actividades humanas más antiguas, casi tanto como las esenciales para la subsistencia. Bien podría decirse, incluso, que viajar ha sido una necesidad vital, una acción dirigida a sobrevivir, a resolver cuestiones esenciales para cumplir una vida satisfactoria.

Como función así de central a la existencia el viaje, el ir de un lado a otro en busca de algo que no se tiene, adquiere multiples significaciones y diversas formas de producirse que nos informan todavía sobre este impulso a viajar, esta ansiedad de trasladarse, esta curiosidad de lo otro que caracteriza a nuestra cultura y que ha hecho del viajar un producto de consumo en gran demanda.

Se pregunta el curioso, que todo lo pone en tela de juicio, a qué se debe tal demanda y qué ha hecho del viaje, desde siempre, una experiencia —mayormente difícil— tan acudida, ya voluntariamente, ya por imposiciones de las circunstancias, que algunos llaman destino.

Enfrentado a las complicaciones de viajar, y especialmente a la batahola de aeropuertos y sitios turísticos de visita obligada, el viajero ocioso, el que viaja sin un motivo aparente que lo impulse a hacerlo, se admira de tanto esfuerzo, tanto tira y afloja a que se someten la infinidad de viajeros, consumidores ávidos de un producto popular, que, como tal, no se puede dejar de adquirirlo.

Se admira y se pregunta qué explica este fenómeno —del cual él es también partícipe voluntario— aparentemente contradictorio: una forma de placer pespunteada de disgustos y malos ratos.

Y, no teniendo una respuesta satisfactoria e inmediata, se sume en el análisis de los componentes del problema, para solo tener que dejarlo para más tarde y correr entre el gentío a la puerta de salida de su vuelo, que está por despegar.


Santiago Daydi-Tolson (Chile, 1943), ha vivido en los Estados Unidos desde la década de los sesenta. Recibió en 1973 el Doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad de Kansas. Actualmente, después de enseñar en las universidades de Fordham, Virginia y Wisconsin-Milwaukee —de la que es profesor emérito—, es catedrático de literaturas hispánicas en la Universidad de Texas en San Antonio. Es autor de las novelas Under the Walnut TreeEl cuaderno de don Baruj, y los poemarios Insectarium y La lira de la Ira.

Twitter: @SDTolson

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