Poema Poesía Revista

Respuesta al “Espantapájaros”

Un poema de Daniella Blejer

Foto: Rene Magritte, Amor a distancia, 1965.


No se me inmuta un ovario que los hombres
tengan entre las piernas un gran centinela o un pistilo de alcatraz
panza de pulquero o abdomen de superman.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan como un soldado matutino
o que anochezcan con el ánimo desinflado.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una cabeza que sacaría el primer premio
en brillo en la batalla de los calvos;
¡pero eso sí! —y en esto soy irreductible

—no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan callar.
Si no saben callar, ¡pierden el tiempo los que pretendan seducirme!
Ésta fue —y no otra— la razón de que me enamorase,
tan locamente, de José Luis.
¿Qué me importaban sus labios encendidos y sus brazos afanosos?

¿Qué me importaban su espalda de bisonte
y sus miradas de perro petrificado?
¡José Luis era una verdadera tumba!
Desde el amanecer callaba del dormitorio a la cocina,
callaba del comedor a la despensa.
Callando me preparaba el baño, la camisa.
Callando realizaba sus compras, sus quehaceres…
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, callando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito azulado.
“¡José Luis! ¡ José Luis!”… y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de acero,
para llevarme, callando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener un hombre tan discreto…,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre su silencio…
la de pasarse las noches entre sus brazos!
Después de conocer un hombre reservado,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos un hombre opinionado?

¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con un loro o con un hombre
que tenga la boca llena de suposiciones?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de un hombre expresivo,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que en sigilo.


Daniella Blejer es crítica, narradora y ensayista. Imparte cursos sobre cartografía crítica en el posgrado en Historia del Arte de la UNAM y en Instituto 17. Es autora de Los juegos de la intermedialidad en la cartografía de Roberto Bolaño publicada por Brumaria editores, Madrid, 2017. Sus artículos, ensayos y cuentos han sido publicados en revistas especializadas. 

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